POEMAS DE ERTORE JOSÉ PALMERO
SOBRE EL AUTOR:
Ertore
J. Palmero nació en Rufino ( Santa Fe), a mediados
de 1923. Siendo niño ya se manifestaron en él
inquietudes literarias, que en la década del 40 volcó
en la prosa periodística de barrio, incursionando,
además, en el quehacer poético, por intermedio
de los semanarios de Villa Pueyrredón y de Villa Urquiza.
Desde su reencuentro con la poesía ocurrido a fines
de la década del 70, colaboró con diversas publicaciones,
de Buenos Aires y otras provincias, tales como, las revistas
"PAN" de Azul (Buenos Aires), "Sonoridades"
de La Banda (Santiago del Estero), "La Rosa Blanca"
y "Huaico" de la Capital Federal, y los periódicos
"La Reforma" de General Pico (La Pampa), "Época"
de Corrientes, "Pregón" de Jujuy, "El
Pueblo" de Río Cuarto (Córdoba), entre
otros.
Becado para realizar un curso técnico en el Japón
en 1968, a su regreso tomó contacto con el haiku y
el tanka a través de libros del Profesor Osvaldo Svanascini.
Luego de un largo lapso de maduración, decidió
enfrentar la posibilidad de cultivarlos en idioma castellano.
La cordial acogida de la colectividad japonesa a esta nueva
faceta de su producción, difundida a través
de las revistas "Somos Nisei" y "Sekai"
y los periódicos "Akoku Nippo" y "La
Plata Hochi", lo incentivó para escribirlos también
en inglés, idioma que está mucho más
difundido que el castellano en el Japón, logrando así
publicaciones en el periódico "Mainichi Daily
News" y la revista "Konnichiwa" que se editan
en aquel país.
Desde fines de 1991 sus contactos con paises extranjeros se
han intensificado, habiendo sido publicados sus haiku y tanka
en diversas revistas especializadas en poesía de Japón,
Estados Unidos, Canadá, México, Irlanda, Inglaterra,
Holanda, Alemania, Yugoslavia, Croacia, Rumania, Australia
y Nueva Zelanda.
En 1997 la compositora María Luisa De Caro puso música
a doce de sus haiku en castellano, obra que fue estrenada
durante un recital de música de cámara.
Posteriormente, integró la Comisión Organizadora
del Primer Encuentro Inter-nacional de Haiku, llevado a cabo
en el mes de octubre del 2000.
En paralelo con estas actividades poéticas y periodísticas,
ha producido narraciones y prosas sobre temas locales y japoneses,
así como también aforismos, pensamientos y pequeñas
prosas poéticas, además de un ensayo filosófico
inédito titulado "El Orden Natural", continuando,
por otra parte, su colaboración con el periódico
"El Independiente", y con diversas Antologías
Poéticas
Libros publicados:
-
"Poemario"
(1980 - Poesías en castellano )
-
"Intransitas
Sendas" (1980 - Poesías en castellano)
-
"Brevedades"
(1990 - Aforismos, pensamientos y pequeñas prosas
poéticas en castellano)
-
"Corceles
Dorados" (1991 - Poesías en castellano)
-
"Haiku
y Tanka" (1992 - Haiku y tanka en castellano)
-
"Brevedades
II" (1992 - Aforismos, pensamientos y pequeñas
prosas poéticas en castellano)
-
"Occidente
y Oriente" (1993 - Narraciones, ensayos y prosas
poéticas en castellano)
-
"Haiku"
(1997 - Haiku en inglés)
-
"Beneath
the Stars" (1997 - Haiku y tanka en inglés)
-
"Wild
Petals" (1998 - Haiku en inglés)
Algunas distinciones
recibidas:
- Dos Honorables Menciones
en el Concurso Internacional de Haiku organizado por la
Asociación Internacional de Haiku (Tokio - 1994)
- Mención
en el Concurso Nacional de Haiku organizado por la Embajada
del Japón (Buenos Aires - 1995)
- Miembro
de la Comisión Organizadora del Primer Encuentro
Internacional de Haiku (San Isidro -2000)
|
COPLAS
QUEBRADEÑAS ( I )
En esta tarde tan clara
quiero cantar mi poesía,
ella me brota de adentro
cual agüita cristalina.
Quiero decirla a los vientos,
a los soles y a las lunas,
al fulgor de las estrellas
y a la guagua en su cuna.
Florecen en la quebrada
los colores en las piedras,
como florecen en mi alma
las palabras a mi dueña.
El Pucará allá en lo alto
es un centinela viejo,
para siempre se durmieron
los tilcaras que lo hicieron.
Viene bajando los cerros
el misa chico y su imagen,
la tarde también desciende
a refugiarse en el valle.
Mi poesía he cantado
y cabalga por los vientos,
mi dueña la está escuchando,
mi guagua se está durmiendo.
|
|
|
COPLAS
QUEBRADEÑAS (II)
Caminan por el arroyo
un chango con una moza,
les sabe a agua bendita
aquella que el pie les moja.
Agua que corre incesante
es como el fluir de la vida,
así va pasando el tiempo,
que pena, goza y olvida.
Él quiere decirle cosas
que no logra expresarlas,
ella se siente ansiosa
y quisiera escucharlas.
Los pájaros con sus cantos
y sus trinos están diciendo,
que la vida es alegría
aunque uno esté sufriendo.
Se sonrojan de estar juntos,
pero no han de separarse,
hombre y mujer han nacido
para querer acercarse.
La brisa mueve las hojas
con un murmullo tan suave,
que gusto sería oirlo
hasta que el día se acabe.
El pie de ella resbala,
del brazo él la sostiene,
es algo nuevo y extraño
que un instante los detiene.
Con un sol que es de fuego,
nos abrasa el verano,
el sauce que brinda amparo
nos parece un fiel hermano.
Buscan frescura en su sombra,
se sientan en la orilla,
ya saben de qué hablarse
en esa tarde que brilla.
El sol por detrás del cerro,
de a poco se está adentrando,
se enrojecen las laderas,
la tarde se va alejando.
Por el borde del arroyo,
conversando y riendo,
el chango aquel y la moza,
despacito están volviendo
|
COPLAS
QUEBRADEÑAS (III)
La estrella ya está alumbrando
los caminos al pesebre,
noche, nochecita buena,
el Niño Dios ya se viene.
Humildes los nacimientos
como los nidos del ave,
no importa tener muy poco,
si apreciarlo bien se sabe.
Por el valle han de sonar
los charangos hasta el alba,
los villancicos se extienden
adentrándose en el alma.
Olorosa está la brisa
de flores y de canciones,
quisiera que siempre fueran
tan lindas mis emociones.
Hay festejos y colores
aguardando la llegada,
noche, nochecita buena,
la noche más esperada.
En el aire, en el sauce,
Jesús Niño está presente,
en la luna y en el beso
que la mama dió en mi frente.
Busco a mi moza y la encuentro,
ella me busca y me halla,
y así unimos la alegría
que en el pecho nos estalla.
Camino de la capilla
nos estrechamos las manos,
qué hermosa es la Nochebuena
y el estar enamorados.
La estrella sigue alumbrando
la quebrada y el poblado,
noche, nochecita buena,
el Niño Dios ha llegado.
|
|
|